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Natto japonés: una guía para valientes (y curiosos)

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¿Qué es el natto y por qué tantos le tienen respeto?

El natto japonés es uno de esos alimentos que despiertan pasiones. O lo amas, o te cuesta —y mucho— acostumbrarte. Se trata de soja fermentada con una bacteria llamada Bacillus subtilis natto, y lleva siglos siendo parte del desayuno cotidiano de muchísimos japoneses.

¿Lo más característico? Su textura viscosa, con hilos pegajosos que se estiran como telarañas comestibles, su aroma intenso (comparable al de un queso muy curado) y un sabor potente que no deja indiferente. No es exactamente un plato para “principiantes”… pero tiene su encanto.

Y aunque pueda parecer un reto al principio, lo cierto es que el natto es un auténtico tesoro nutricional. Por eso, cada vez más personas en Occidente se atreven a probarlo —¡y a repetir!

¿Por qué el natto es considerado un superalimento?

Más allá de su peculiaridad, el natto japonés ofrece múltiples beneficios para el cuerpo:

🥚 Proteínas completas

Contiene todos los aminoácidos esenciales. Ideal para dietas vegetales o equilibradas.

💊 Vitaminas y minerales a raudales

Rico en vitamina K2, B2 y E, además de calcio, hierro y zinc. Refuerza huesos, sistema inmunológico y salud general.

🧬 Fibra y probióticos

Favorece una microbiota intestinal sana. Mejora la digestión y fortalece las defensas.

❤️ Salud cardiovascular y más

Gracias a la nattokinasa, enzima que mejora la circulación y ayuda a disolver coágulos. Incluso alivia problemas de sinusitis.

Cómo hacer natto casero (si te atreves)

Aunque se puede comprar en tiendas asiáticas o por internet, hacerlo tú tiene su punto. No es difícil, pero sí requiere atención con las temperaturas.

🌱 Ingredientes:

  • 250 g de soja (o garbanzos, para una versión más suave)
  • 1 g de starter de natto (Bacillus subtilis natto)
  • Agua filtrada

🔧 Utensilios:

  • Olla grande
  • Recipiente de cristal con tapa
  • Fermentadora, yogurtera o horno con luz
  • Termómetro de cocina

👩‍🍳 Paso a paso:

  1. Remojo: 12 horas en agua.
  2. Cocción: 3 horas hasta que la soja esté bien tierna.
  3. Secado: Escurrir muy bien.
  4. Enfriar: A 37–40 °C (control con termómetro).
  5. Inocular: Añadir el fermento y mezclar.
  6. Fermentar: 20–22 horas a 37–38 °C.
  7. Refrigerar: Guardar en la nevera 5–6 días.

💡 Truco: Si lo prefieres más suave, fermenta solo 15–18 horas.

Cómo comer natto sin salir corriendo 😅

Preparación básica:

  • Sácalo de la nevera y déjalo templar.
  • Remueve bien hasta que forme esos hilos pegajosos.
  • Añade salsa de soja, mostaza japonesa, cebolleta, aceite de sésamo… ¡a tu gusto!

Combinaciones clásicas:

  • Natto gohan: con arroz blanco, cebollino y salsa de soja.
  • Con huevo: crudo o frito.
  • En sopa de miso: una cucharada al final.
  • Con verduras salteadas: combina genial con espinacas o champiñones.
  • En onigiri: como relleno de bolas de arroz.

¿Es demasiado fuerte para ti? Trucos para principiantes

  • Empieza poco a poco: mézclalo con arroz o en platos conocidos.
  • Usa garbanzos: versión más suave y amigable.
  • Congélalo o deshidrátalo: pierde potencia, pero mantiene beneficios.
  • Fríelo en tempura: ideal para una primera experiencia más amable.

💬 Consejo personal: El natto no es de amor a primera vista. Hay que darle tiempo, dejar que el paladar se adapte. Como dice un proverbio japonés:

“Lo que al principio parece extraño, con el tiempo se vuelve familiar.”

¿Vale la pena probarlo?

Sí. El natto japonés no solo es una rareza culinaria fascinante, también es una joya nutricional. Puede que no sea tu desayuno habitual, pero sí merece una oportunidad.

Y si no te convence, al menos podrás decir que te atreviste con uno de los alimentos más singulares del mundo.

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